EL GRUPO DE LA HAZAÑA

Fueron en total once los jugadores que viajaron a la Formosa Capital para llevar adelante la proeza nacional. A continuación un análisis del uno por uno de la delegación de El Chimao en la Copa de Oro.

Debido a bajas inesperadas a último momento como la del brasileño Wagner y a la No inclusión de refuerzos, un plantel reducido en comparación a otras ediciones fue el que llevó el campeón libreño al certamen nacional de la CAFS que lo dejó en lo más alto del podio. De rendimientos muy regulares a descollantes como en el caso de los dos mejores jugadores del torneo (Exequiel Borda y Pablo Fagundez) todos tuvieron una muy aceptable actuación en la excelente campaña.

Pablo Fagundez. El arquero fue una fortaleza en la portería, le convirtieron a penas cinco goles en todo el campeonato y siempre estuvo en cancha. Fue su quinto nacional de clubes (tercero con El Chimao) y logró el premio al más sobresaliente en su puesto.

Exequiel Borda. El az de espada del equipo, goleador y figura de la Copa de Oro. “El Melli” sumó un nuevo título de la Confederación Argentina de Futsal (el anterior había sido en 2017 cuando ascendió con Corrientes Interior en el Torneo Nacional de Selecciones “B”).

Nicolás Borda. El hermano que se desempeña como ala-pivot marcó cinco goles, entre ellos, uno para empatar el mano a mano de la semifinal. Aportó experiencia y personalidad.

Fernando Almirón. Cinco tantos supo marcar el consolidado jugador, siempre entrando y contribuyendo con juego y gol. Puso el 2-0 en la final, resultado que encaminó al título.

José Luis Paiva. El experimentado subcapitán del plantel cooperó eficientemente con el juego del equipo. Jugando como pivot hizo un gol en fase de grupos (vs Diarq).

Julián Layoy. Distinguido rendimiento para el juvenil en su primer nacional de mayores. Aporte fundamental cada vez que le tocó ingresar, con cuota de gol incluida.

Iván Nuñez. Segunda participación en Copa de Oro para el chico que debutó el año pasado. En esta edición arrancó como titular en la mayoría de los encuentros y se fue convirtiendo en pieza estratégica del equipo.

Fernando Toledo. Desiquilibrante y aguerrido, mostró su mejor versión. Siempre que El Chimao viajó a un evento de la CAFS, el estuvo en el plantel.

Hugo Encina. El que se encargó de armar el juego. Tuvo una fase inicial ilustre.

Walter Centurión. Jugó todos los minutos de la final, incansable. Reafirmó su juego de marca, y más experiencia.

Vicente Capitán (Shagui). Arribó a Formosa con una lesión en la rodilla que le impidió sumar minutos en el arco. De igual forma, el referente acompañó de manera activa al equipo en cada partido.

Fedrerico Cabral (DT). Nueva experiencia galardonada para el jefe de la delegación libreña, su capacidad de liderazgo sigue dando réditos a la agrupación blanquinegra.